Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sonido de su celular despertó a Sarah que, adormilada, lo contestó sin mirar quien llamaba.
—¿Aló? —contestó con voz ronca.
—Te desperté…, lo siento —Álvaro hablaba al otro lado de la línea.
—Está bien. ¿Qué hora es? —Sarah se sentó en la cama y se refregó los ojos, apenas podía ver.
—Las cinco y media.
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