Mundo ficciónIniciar sesiónRuso miró su reloj una vez más, estaba intrigado por lo que estaba sucediendo allá dentro en la sala de interrogaciones, se habían tardado mucho más del tiempo reglamentario, en realidad, ya tenían al menos cuatro horas en la faena y no era para normal, se suponía que a esa hora la detenida estuviera ya durmiendo en su celda, no había razón para tenerla tanto tiempo allí, ni que hubiera volado el palacio presidencial.
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