Lo que para todos eran días muy felices, de aprendizaje, de momentos muy pasionales, proyectos que marchaban muy bien, logrando alegrar el corazón de quienes trabajan arduamente para demostrar que su ambición, era totalmente por ellos mismo, para demostrar que podían obtener mucho más de lo que imaginaban sin robar lo ajeno.
Pero quién iba a creer, que alguien a la altura de ellos, envidiaría su vida de triunfos y éxitos, su matrimonio y el amor que recibían de su familia.
Ese sentimiento de t