1 semana después
Es increíble como unas palabras y unas acciones pueden cambiar a las personas. Enseñando que cada premio tiene un trabajo y esfuerzo de día a día.
Justo eso aprendió Rocío en tan solo una semana.
—Pablo, vamos ya, estoy emocionada —Habló Rocío de la mano de Pablo.
—Haber niña, yo soy el guardaespaldas de Marisol no tu asistente —Señaló Pablo a Rocío, quien solo fingió tristeza formando un puchero.
Increíblemente había pasado una semana y se olvidó de su misión, esa de conq