Las cosas habían resultado mejor de lo esperado. Aunque convencer al padre de Cloe no había sido nada fácil, Fabrizio todavía estaba allí y eso era bastante decir. Todavía recordaba algunas de las historias de cómo los gemelos Morelli habían espantado a más de uno de los pretendientes de Lia. Tal vez había tenido suerte de que Valentino no hubiera estado presente.
—Creo que es hora de que me vaya —dijo poniéndose de pie—. Todavía debo pasar a ver a papá y a Ava.
Cloe se levantó de un salto y ap