En lugar de llevar a Cloe de regreso a casa, Fabrizio se dirigió a otro lugar. Ella lucía algo nerviosa y quería distraerla. Aunque también tenía motivos más egoístas. Quería pasar algo de tiempo a solas con ella.
En cuanto Cloe se dio cuenta, como era de esperarse, no se mantuvo callada.
—¿Creí que iríamos a casa de mis padres?
—Quiero que conozcas un lugar primero.
—¿En este momento?
—¿Solo por una vez podríamos no pelear? —preguntó dándole una sonrisa—. Hace un día lindo y podemos ir más ta