Lemi Murabak
El peso de la corona sobre mi cabeza no era sólo un símbolo de poder, sino también de responsabilidad. La multitud vibraba, celebrando la coronación en Karilink. Fue un momento de unidad y esperanza para mi reinado.
Sin embargo, este momento de gloria se vio interrumpido por una explosión ensordecedora. Se desató el caos y la desesperación, y me llevé a Alisson, a mi madre y a Diana a un escondite con José. Said cuidó de todos ellos, pero las cosas se descontrolaron fuera del escon