Mundo ficciónIniciar sesiónEn la comisaria.
—¿Cómo es posible que no hayan podido bajar al gato del árbol? — le pegunte a uno mis oficiales mediante el walkie— tockie.
—Estamos trabajando en ello.
Corte la línea y deje el walkie— tockie en mi escritorio, me senté en mi lugar y me pase la mano por la frente; últimamente no ha pasado mucho.
La mayoría de las llamadas son de gatos que no quieren bajarse de los árboles, incluso algunas de las familias que llaman se alteran dema







