—¿Qué te pasó? —preguntó Brady con la voz cargada de preocupación.
La respuesta de Blake fue breve.
—¡Búscalo tú mismo! —y colgó de inmediato.
El tono de llamada quedó zumbando en los oídos de Brady. Con el corazón acelerado, buscó el nombre de Blake en internet. Los titulares lo golpearon como un rayo.
Blake había tenido un accidente automovilístico. Su pierna estaba gravemente lesionada. Tal vez no volvería a caminar.
El teléfono se le resbaló de las manos y cayó al suelo con un golpe seco. S