Bianca sintió un calorcito en el pecho al escuchar sus palabras. Aunque el collar fuera falso, simbolizaba su amor, y eso lo convertía en un tesoro para ella.
Con voz suave, Dave añadió:
—Sobre mi prima... en realidad, no la conozco bien. Es talentosa y creció en el extranjero. Casi no hemos hablado antes.
Bianca asintió y se colocó de nuevo el collar con cuidado, sin notar la tormenta de emociones que se escondía en los ojos de él.
Por dentro, Dave se sentía consumido por la culpa y la impoten