El corazón de Blake se hundió al escuchar la noticia. Se sentó junto a la cama de Bianca, sosteniendo su mano fría.
Esperaba que despertara pronto, pero temía la dura realidad que tendría que enfrentar al abrir los ojos.
De pronto, sintió un leve movimiento en su mano.
Miró a Bianca y la vio abrir lentamente los ojos.
—Blake… —dijo a través de la mascarilla de oxígeno, con la voz apenas audible. Blake se inclinó para oírla mejor.
—¿Salvaste a mi madre del incendio?
El pecho de Blake se encogi