Dudas.
—¡Venga ya! te ves hermosa. —Afirmó Mayo,tratando de aumentar un poco el autoestima de Abril.
Abril suspiró,no es que se sintiera fea con aquel vestuario pero obviamente no podía competir con el atractivo natural de Mayo. Por eso,aunque no lo admitiera se veía a sí misma como una niña comparada con ella. Aún más ese día.
Era domingo por la tarde,el día que saldrían de fiesta con Javier y Gabriel. Mayo en su afán de conquistar al rubio había elegido una ropa de vanguardia,con el pelo suelto y