Punto de vista de Adrian
Mientras la observaba lidiar con el detective, sentí que me excitaba más. La forma en que había llevado la entrevista sin tener que alzar la voz, su serenidad, todo me excitaba más que nunca. Quería que la entrevista se alargara más si la veía continuar así.
En cambio, vi al detective salir de la habitación. Tenía la mandíbula apretada y pude percibir su discreto enfado. No pude evitar sonreír ante su atrevimiento; no le importaba ocultar la antipatía que sentía por mí.