Mundo ficciónIniciar sesiónSalimos de la habitación tomados de la mano, y en mi bolso iba la carpeta con el documento impreso de mi discurso. Para evitar que mi novio lo leyera, había decidido guardarlo dentro de mi cartera. Toqué la puerta de la habitación de Mell y después de esperar cinco minutos sin respuesta, volví a tocar, pero con más fuerza. Ella solo gritó que aún no estaba lista y que Javi la llevaría apenas terminara de maquillarse,







