Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿En se...? —preguntó Mell, pero no me quedé a escucharla porque ya me había ido por la misma dirección en la que esa chica, en busca de una respuesta.
—¡Andrea! —exclamé en un grito, llamando la atención de los demás comensales que obviamente era gente adinerada e importante. Ella siguió caminando a grandes zancadas hasta meterse a una puerta que decía "Baños para empleados. No pase, solo personal autorizado"
Por lo menos estaba en español, de haber estado en francés ni hubie
¡Solo nos queda el epílogo! Espero sus comentarios, bellezas. Un abrazo dulce. *Lissy.







