CAPÍTULO 78: LO QUE EL ALMA EDIFICA CON VERDAD Y AMOR, NINGÚN TIEMPO LO BORRA, NINGUNA FUERZA LO PUEDE DERIBAR
Han pasado ya cuarenta y cinco años completos. Cuarenta y cinco años desde aquella noche inolvidable que quedó grabada a fuego imborrable en lo más profundo de sus almas, una noche que ni el paso de los días, ni la brisa cálida y salada del Caribe, ni el transcurrir de toda una vida podrán arrancar de su memoria: una lluvia torrencial que caía sin descanso, tan fuerte que golpeaba el suelo, las tejas y las paredes como si el cielo entero se partiera en mil pedazos de dolor; un viento helado que