No, no, no. Mi libertad ya estaba bastante limitada, y con estos eventos, podía incluso quedar aún más recluida.
volví a recostarme sin decirle nada más, sobrepensar las cosas no me iba a llevar a ningún lado. Lo primero sería hablar con él, procurar hallar una solución. Entendí que esto ya no trataba solo de mi , sino de como afectaría a los demás, y al hacerlo, un peso se cargó en mis hombros ya rigidos.
Después de un rato, Viane entró junto a la Doctora Jung, a quien no había visto en un l