_¿Que quieres?, ¿acaso piensas tomarme antes de la fiesta? ¡ja!, así al final no terminaríamos haciendo ese estúpido tango.
Soné más molesta de lo que pretendía, pero dudaba mucho de que le hubiera herido u ofendido.
Shandra no dijo mucho, solo miró nuestras manos, el cómo la suya me retenía.
_mmm... aún no lo entiendo muy bien.
_¿el qué?
_Siempre que hablamos, terminas molesta. ¿Que es exactamente lo que tanto te enoja?
_Creí que no te importaba lo que sintiera mientras pudieras s