Mundo ficciónIniciar sesiónVanessa, no pudo parar de llorar por lo que le parecieron horas. Un llamado a la puerta la sobresaltó.
-¿Estás allí, Vanessa?- era la voz de la tía Isabella. Contuvo los sollozos y gemidos, no quería que la vieran así. Al no obtener respuesta después de un segundo llamado, la Reina se marchó.Fue entonces cuando Vanessa, bajó apresuradamente de la cama y le pasó el seguro a la puerta, no permitiría que nadie la viera de aquella manera. Volvió a acurrucarse en la cama






