Mundo ficciónIniciar sesiónAntoine, observó a su hija sin parpadear.
¡Se había vuelto loca! No creía lo que estaba escuchando de labios de su pequeña.-Cariño... El Príncipe, es un ser humano, no es... algo. Sabes que suelo complacerte en todo, mi amor. No hay nada que hayas pedido que yo haya podido negarte...-¡Entonces no comiences ahora!- sus ojos llorosos lo miraban desconsolados.-Mi amor, El Príncipe es libre de tomar sus decisiones, sobretodo una tan







