Evelyn apenas entendió lo que estaba pasando.
En un momento estaban en la villa discutiendo. Al siguiente, todo se movía demasiado rápido.
Voces, pasos urgentes y Leo hablando con rapidez.
Roman ya estaba dando órdenes.
En menos de una hora, todo estuvo listo. El jet privado fue preparado, se marcharon dejando el equipaje abandonado.
«El viejo amo está en estado crítico».
Las palabras seguían resonando en su mente.
Roman no dudó. Ni un segundo.
Por primera vez desde que lo conocía, parecía… afe