Lenis quería que George se incorporara en el caso de Daniel en cuanto pudiera. Los nuevos padres contrataron a dos ayudantes, una señora para la cocina y las tareas del hogar y otra para fungir como niñera y asistente experta en todo los asuntos de la maternidad, como el cambio de sueño del bebé, así como su cuidado y alimentación, sabiendo ambos, gracias a los cursos prenatales que hicieron, que los primeros meses de vida son los más delicados, pero el abogado quería quedarse en casa al menos