CAPÍTULO 35.
El tono de llamada terminada casi atraviesa los tímpanos de Daniel que, en medio de su rabia, percibió el sonido como si fuese emitido a un volumen altísimo.
Se contuvo, se contuvo todo lo que pudo, mirando el celular, imaginándose que lo explotaba con un apretón de su mano. La pantalla regresaba a la normalidad, mostrando el número de su primo con la notificación que suele dejar la aplicación de chat y su sección de llamada.
Exhalando por tercera vez, arrugando la cara por su dolor de estómago