Max abrió los ojos, le costó enfocar.
Su teléfono vibraba, colocado sobre una mesa de noche, el zumbido le molestaba.
Consideró que anoche bebió más de la cuenta, pero a la vez sabía que pudo haber bebido mucho más. De hecho, de ser otra la circunstancia, no estaría solo en esa cama.
Alcanzó el móvil. Divisó la fecha y la hora: primero de enero, 11:15 de la mañana. Luego, su vista se clavó en el centro se la pantalla, varias notificaciones se concentraban allí.
Abrió la bandeja de avisos, Peter