ANASTASIA
Esta situación se salió de control. Me estoy viendo al espejo y veo dos grandes hematomas en mi rostro. Al bajar a mis brazos, veo los dedos de Leonardo marcados y, cuando levanto mi blusa, veo más hematomas. Definitivamente, no reconozco a la persona que tengo al frente. Ahora siento mucho miedo, no sé si mi padre o Antón me vengan a buscar.
-Ana, cariño - cuando veo a Leonardo que entra, por instinto me alejo de él. -Tranquila, no te haré nada.
-No te acerques - le suplico. Por un i