6 meses después
Ya han pasado muchos meses y ahora ya me siento más acostumbrada viviendo en Argentina, lo que aún no me acostumbro es a no ver a Antón. Todavía me pregunto cómo estará. Mi padre no ha dejado que sepa nada de él. Lo único que tengo claro es que no ha querido firmar los papeles del divorcio.
-Tierra llamando a Ana - dice Agus, una amiga que conseguí aquí en Argentina que me ha hecho gran compañía. Le conté lo que me pasaba, pero omití la parte de que vengo de una familia mafiosa