Punto de vista de Tina
La biblioteca se había vaciado hacía horas y afuera arreciaba una tormenta. Desbloqueé mi teléfono y le envié un mensaje rápido a Mark diciéndole que esperaría a que pasara la tormenta en lugar de conducir bajo la lluvia.
Debería haberme entretenido con los catálogos, pero en vez de eso, me había escabullido a mi oficina, con el coño aún palpitando de rabia por la insatisfacción.
Saqué mi libro más oscuro y retorcido y lo abrí en mi página favorita.
Mis ojos recorrieron l