Punto de vista de Ryan
No podía dejar de pensar en lo que le dije a Kira el otro día sobre querer que me follara. Su enorme y gruesa polla estirándome hasta que no pudiera pensar más.
Yo era el que siempre mandaba, el que doblegaba a la gente. Pero la idea de que me trataran así hacía que mi polla palpitara.
Si Rachael supiera lo que pasa por mi cabeza, le daría un infarto.
Pensándolo durante toda una semana, se me ocurrió el plan más estúpido, temerario y excitante.
Hablé con Kira sobre cómo q