Oliver bajó las escaleras y encontró a Tina intentando convencer a Alina de que ya era hora de irse. Sin que ninguna se diera cuenta, un tipo se había acercado sigilosamente y preguntó:
—¿Tomaron de más?
Tina lo miró con recelo y respondió:
—No, para nada. Ya viene el chofer por nosotras.
El sujeto no se rindió y se acercó más.
—A estas horas de la noche, mejor las llevo yo.
El aliento a alcohol le llegó directo a la cara a Tina y le revolvió el estómago.
Oliver se aproximó, tomó del brazo a Al