Otra polla en la familia
La luz del sol de la mañana entraba por las ventanas de la cocina, reflejándose en el desastre resbaladizo que todavía se secaba en la isla de mármol. Lucy estaba sentada en el borde, con las piernas abiertas sin vergüenza, mientras Sarah se arrodillaba entre ellas lamiendo con lentos y perezosos movimientos los restos cremosos que Ethan había dejado una hora antes. Ethan estaba de pie detrás de su esposa, con las manos en sus caderas, embistiendo de vez en cuando perezosamente dentro de ella de