HAILEY
Nunca había sentido el peso de la corona hasta ese momento. Estaba de pie en el balcón de mi habitación, mirando hacia el vasto bosque más allá de los muros. Esa noche estaba en silencio, pero no era paz. Algo estaba mal; había algo en el aire. La forma en que los árboles parecían susurrar con el viento, la niebla extraña que ocultaba la luna, mi instinto advirtiéndome del peligro inminente. Tomé una respiración profunda y cerré los ojos, intentando calmarme, pero nada parecía aquietar l