HAILEY
El aire se volvió siniestro, cargado de un frío escalofriante que me erizaba la columna. No era el típico ambiente de la corte, donde las risas de los trillizos y las discusiones esporádicas de los miembros del consejo resonaban por los pasillos. No, hoy parecía que el mundo mismo contenía la respiración. Algo anda mal, pero no consigo identificar qué.
Estaba de pie en el vasto salón, rodeada de mi corte. Ryan y Logan se encontraban a cada lado de mí, con los ojos alerta y concentrados.