Mundo ficciónIniciar sesiónCaminaba con aquel vestido blanco que compré en Londres, con el agradable sol primaveral sobre nuestras cabezas, al mismo tiempo que él mantenía su mano agarrada a la mía.
Sonreí al darme cuenta de que lo había conseguido, había logrado que Kevin no me apartase de su lado.
Miré hacia él, sin dejar de sonreír, haciendo que él sonriese también hacia mí.







