— Marie, por favor acercarte, necesito tener algunas palabras contigo —Marie se acercó calmadamente secando las manos en el delantal.
—Dígame joven ¿Para qué soy buena?
—Marie, quisiera hacerte unas preguntas y deseo que esta conversación quede entre nosotros dos.
—Así será señor.
—Marie quiero saber de Clara y Angelina, ya son nueve años de no saber de ellas y es mi deseo verlas —Marie no pudo reprimir su sorpresa, él lo notó y le regaló una gran sonrisa, la mujer pudo ver el brillo en sus