Mundo ficciónIniciar sesión—¡Qué niña tan glotona! —Exclamó una joven que aparentaba veintidós años de edad que junto a otra amasaban en una meza la masa para hacer pan.
—Me gustan los dulces —le respondió Angelina con la boca llena de frutillas.
—¡Jovencita, es de mala educación hablar con la boca llena! —replicó otra de las cocineras más vieja, luego le guiño el ojo.
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