Angelina bajó de carruaje con rapidez y entró a la casa sin despedirse de William, luego subió apresuradamente a su cuarto y pasó la llave. Clara la observó con frustración desde la entrada, no pudo detenerla. La mano de William sobre su hombro la hizo girar hacia él.
—Lo lamento mucho, Clara. No quería que fuera de esta forma, permite que suba y converse con Angelina, te lo debo por el gran favor que te solicité —Clara apoyó su mano sobre la de William.
—No, William, debo hacerlo yo sola. Ahora