Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y tres
Cambio de planes— Apuesto a que no esperabas volver a escuchar mi voz —no digo nada. Estoy demasiado sorprendida—. Bonita celebración. Me siento herido por no haber recibido invitación.
— ¿Qué quieres? —Espeto secamente, una vez he conseguido encontrar mi propia voz.— Asegurarme de que aceptarás la propuesta de Dante —creo que estoy hiperventilando—. Te casarás con él, quieras o no.— ¿Y cómo pretendes que te obedezca?






