UNA DANZA DE PLACER Y AMOR
De modo que me concentré en el ahora, en lo que mi cuerpo reclamaba, mi corazón pedía y mi mente añoraba, decidí darle a los tres lo que tanto anhelaban, así que mientras él me besaba con esas ansias locas, yo le correspondía de igual forma, sus manos me acariciaban de tal manera que mi piel ardiente con el fuego de sus manos, pedían arder más, ¡Cuanto deseaba este momento!, ¡Cuanto anhelaban mis manos, todo mi ser volver a vivir aquella única y primera experiencia!.