CONFUNDIENDO SENTIMIENTOS
Cuando se acercó a mi,
—Nada hermoso, aquí dándole al trabajo para dejar todo listo para nuestro viaje, sabes que es cuestión de unos meses que pasan volando—, le dije haciendo un pequeño gesto para que se apartara un poco, por qué aunque huele bien, y todo de él atrae desde esa mirada grisácea hasta esos delicados labios que incitan a pecar.
Pero la verdad es que cada vez que recuerdo a mi Antone, lo que tengo a mi alrededor me fastidia o hasta se me olvida.
—Así, es