A medida que va transcurriendo la noche la tensión que existía entre ellos se va esfumando. La pareja va pasando del odio al amor entre broma y broma, para conocerse mejor. Lesley no para de sonreír, y Robert parece que está hipnotizado, no puede dejar de mirarla, le están volviendo loco sus ojos grises, y ese cabello rubio a media melena con los rizos descolocados; le está dejando sin aliento.
Cuando terminan de cenar, Robert invita a Lesley a dar un paseo. Llegan a uno de los jardines del h