Mundo ficciónIniciar sesión“El amor no se mira, se siente”
Pablo Neruda
Abre la puerta, azota la cama con el látigo, esperando mostrar su dominio ante aquel nuevo cliente. Para su sorpresa no está en la cama. Entra a la habitación de lujo. Las luces rojas dan ese aspecto de lujuria y perversión, acompañada de uma decoración muy bien lograda con los muebles de cuero rojo. La silla colgante en medio, similar a una jaula y una banqueta inclinada. A pesar del tiempo que tiene allí nunca habí







