—¿Qué acabas de decir? —preguntó Liora, con la voz apenas por encima de un susurro.
Por un momento, pensó que había escuchado mal. Tal vez su mente le estaba jugando una mala pasada. Tal vez todo lo que estaba ocurriendo era demasiado abrumador, demasiado irreal.
Ashvin no podía haberle pedido eso.
Pero entonces la miró otra vez—firme, sin dudar.
—Cásate conmigo, Liora.
Esta vez lo escuchó con claridad. No había forma de malinterpretarlo. Y debajo de la firmeza de su voz, había algo más… algo m