—No te preocupes, Liora. Estarás bien —dijo Ashvin mientras estrechaba con más fuerza la mano de Liora.
Había notado el nerviosismo reflejado en su rostro mucho antes de que llegaran. Ella hacía todo lo posible por ocultarlo tras una pequeña sonrisa, pero la forma en que sus dedos temblaban ligeramente entre los de él y las discretas respiraciones que seguía tomando la delataban por completo.
Ashvin no quería que se sintiera abrumada. En apenas unos minutos la presentaría ante algunas de las pe