81. PROMESA Y VIVIR DE VERDAD
Cada día se esfuerza por educarme, y lo mínimo que puedo hacer es ser una alumna ejemplar. No disfruto del estudio, pero mi deseo de tenerlo a mi lado supera cualquier obstáculo. Por él, haré lo necesario para derribar sus barreras.
Asistí a la misa dominical. Al principio, todo me parecía monótono, pero poco a poco fui comprendiendo el propósito de estar allí. Me senté en las primeras filas, atenta, observándolo mientras asistía al padre Andrés. De vez en cuando, su mirada se desviaba hacia mí