65. LO CONSEGUÍ: REBECA ROMPERÁ EL COMPROMISO
Me alegré cuando escuché sobre el ataque de aquel animal. No podía evitar imaginar la expresión de terror en el rostro de mi hermana, esa mosca muerta que siempre parecía salir ilesa de todo. No le deseo la muerte, claro está, pero una herida menor, como la que sufrió, me resultó gratificante. Sin embargo, mi satisfacción se esfumó con las noticias que llegaron después.
Era inesperado, inconcebible. Pablo no solo era medio hermano de mi esposo, sino que, además, ya no era un don nadie. Ahora er