66. SIGUE EL COMPROMISO
Estoy siendo imprudente, tanto o más que un adolescente. Me había prometido controlarme, pero ahora, sabiéndola mía, es imposible. Aquel hombre, a los ojos de todo el pueblo, es un héroe; así que, aunque no me enorgullece haberla forzado a darme un sí, lo he hecho.
Su respuesta llega clara cuando la escucha hablar con su madre en la habitación. No me ama. Sin embargo, está dispuesta a un matrimonio sin amor con tal de alejarme de Marta. No me importa. Tengo toda la vida para ganarme su corazón.