64. COMPROMISO Y DECEPCIÓN
¿Qué estoy haciendo? Debo haber perdido el juicio.
Me arrodillo junto a la cama, entrelazo las manos y cierra los ojos en un intento desesperado de encontrar claridad. Todo en mi interior me empuja hacia esto, y aunque la decisión debería ser mía, siento que, en realidad, nunca lo ha sido. Mi tobillo, tan doloroso hasta hace poco, ahora no me causa molestia alguna, lo que solo aumenta mi desconcierto.
Cuando finalmente reúno el valor, me levanto con ayuda de una muleta y bajo a la sala. Pablo s