63. RACIONALIZANDO
—Perdón, madre. Creo que me quejaba en sueños —respondo, esforzándome por tranquilizarla—, pero estoy bien.
Mamá me observa con preocupación, su mirada se detiene en mi pierna.
—Qué incidente tan desafortunado... Que ese animal se escapara justo hoy, con tanta gente en la plaza y tú en tu primera cita. Menos mal no pasó a mayores. Pudo haber sido peor si el señor Jaime no hubiera controlado la situación.
Asiento pensativa, pues es verdad. Aún no estoy segura si podría aceptar en mi vida a Jaime