23. EL NUEVO CAPATAZ
—Es una sorpresa verte por aquí. Hace años que no te veía.
Mi medio hermano se acerca con una sonrisa confiada y prácticamente resplandece. Su dicha es casi palpable. La chica a mi espalda contiene el aliento mientras que yo me debato entre matarlo o explorar esta extraña sensación. La intensidad de esos ojos colmados de preocupación siguen golpeándome y hace que mi pecho se sienta apretado, no me agrada esa sensación.
—Me enteré de tu boda, así que decidí pasar a felicitarte —respondo estirand