—Todavía lo odio, créeme. Pero prefiero que esté aquí a que esté encerrada en casa recordando lo que pasó —dijo con un suspiro.
—Me alegra escuchar eso. ¿Significa que ya dejaste de pelearte con ella? —se burló Valeria.
—Creo que eso no voy a dejar de hacerlo nunca. —Se rio Elliot, y Valeria se ag